10 de diciembre de 2012





"...Y todo esto que pensaba era como una oración por el cuerpo ofendido y agujereado de la muchacha. De aquella pasión de meses entre muertes sin sentido, de todo el trabajo, el hambre, el dolor del sueño, los viajes, el barro, la sangre, el miedo, lo único que quedaba, lo único que podía llevarse como un objeto desconocido entre las manos, era el recuerdo de una mañana a orillas de la inmensa laguna en la frontera, con tres aviones que volaban muy alto, en círculo, y que se alejaron sobre el mar y entonces él fue caminando totalmente solo hasta la costa y se sentó, en mangas de camisa, bajo el sol y contempló el día, el cielo y el mar, largamente, durante horas, sin un solo pensamiento, plácido en la naturaleza, inmutable como un animal."

Juan Carlos Onetti

(Fragmento de "Para esta noche")





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