22 de diciembre de 2012

 
 
 
La Casa de San Martín y Viamonte

Iba a misa en el Convento de las Catalinas, solo tenía que cruzar la calle. Las campanas del Convento fueron la música de fondo de mis tempranas crisis. Allí pedí que me amara el primer muchachito que me gustó.
También en esta esquina ¡me casé!
Después, fue la editorial SUR; aquí hicimos la revista Sur. No, no me olvido de este lugar.

Victoria Ocampo
 
 
 
 

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