30 de octubre de 2012





Se me pide un esbozo autobiográfico. Qué podría agregar a estas máscaras fotográficas, insobornables aunque corteses reveladoras de las desdichas de un rostro, de sus estigmas más visibles, reveladoras tal vez, en algún parpadeo inmovilizado, de lo que ellas encubren. Quién soy? Un desconocido que se ignora: el "doble" de un extraño, la mitad de sí mismo. De dónde vengo, a dónde voy? De la vida a la muerte, como todo el mundo. Y lo demás es cuento.

Por eso, narrador de historias más o menos apócrifas, siento particular desconfianza, entre los géneros de de ficción, por la autobiografía, los diarios íntimos o los autorretratos verbales, en una palabra, por la palabra; sobre todo, en función de agente confidencial, o de relaciones públicas. Por la palabra en acto también, desdichadamente.
Sobre todo hoy, cuando la escritura ha regresado a su condición de iconografía rupestre en relación a un mundo cada vez más tecnificado, más ajeno al hombre; cua
ndo en la literatura, en los escritores más educados, vuelve a mugir melancólicamente el bisonte de Altamira. Los miedos ancestrales de antropofagia ritual sólo han cambiado de signo y de forma: en lugar del hacha de sílex, la bomba; en lugar del arco y la flecha, el napalm.

Entre el monólogo de Hamlet y los graffiti de Mayo; entre los prudentes consejos de Don Quijote a Sancho para el gobierno de la Insula y el presente del mundo (de nuestras ínsulas baratarias latinoamericanas, para no ir más lejos); entre los excesos de la "sociedad de la abundancia" y los éxodos de miseria y de hambre; entre las pisadas del hombre en la luna y el futuro del desierto volcánico que sentimos latir bajo nuestras pedestres pisadas; entre todo esto y lo que no sabemos todavía o ya hemos olvidado, que se fijo la palabra? Qué puede hacer todavía?

Autor de ficciones o hechura de estas ficciones, yo también he cedido a la manía de buscar el semejante en mí mismo, de probar con los dientes, avaramente, la moneda falsa de la identidad. Pero sólo he coleccionado o creo haber coleccionado fantasmas al precio de escupir casi todos mis dientes, convirtiéndome en el más afantasmado de todos. Que ellos hablen, pues, por mí; de mi vida, que es el cuento más intrascendente que he hecho.

Augusto Roa Bastos







De la serie Autopaisajes

María Rosa Lojo

Ezeiza I y II
De la serie Perón Vuelve






‎"Aquél



Oh días consagrados al inútil
empeño de olvidar la biografía
de un poeta menor del hemisferio
austral, a quien los hados o los astros
dieron un cuerpo que no deja un hijo
y la ceguera, que es penumbra y cárcel,
y la vejez, aurora de la muerte,
y la fama, que no merece nadie,
y el hábito de urdir endecasílabos
y el viejo amor de las enciclopedias
y de los finos mapas caligráficos
y del tenue marfil y una incurable
nostalgia del latín y fragmentarias
memorias de Edimburgo y de Ginebra
y el olvido de fechas y de nombres
y el culto del Oriente, que los pueblos
del misceláneo Oriente no comparten,
y vísperas de trémula esperanza
y el abuso de la etimología
y el hierro de las sílabas sajonas
y la luna, que siempre nos sorprende,
y esa mala costumbre, Buenos Aires,
y el sabor de las uvas y del agua
y del cacao, dulzura mexicana,
y unas monedas y un reloj de arena
y que una tarde, igual a tantas otras,
se resigna a estos versos".

Jorge Luis Borges
Foto: Sara Facio



‎"...una brisa entró por la ventana y estremeció las cortinas de cretona. Algo en mí también se estremeció. Para sacar fuerzas de la debilidad murmuré: le vent se léve, il faut tenter de vivre. De pronto cerré la peligrosa ventana.
Después dejé mi cuarto y partí a recorrer el hotel, que era muy grande, una suerte de monstruosa cabaña de piedra y de madera barnizada. Y, ¿como pude olvidarlo? de cuero dentro, totalmente de cuero. Aún hoy yo no veo sobre una mesa una de esas perfumadas cajas de cuero sin una contracción de espanto. Qué profusión, qué lujo. En todo lujo palpita un íntimo soplo de vulgaridad..."

Adolfo Bioy Casares
(Fragmento de " Clave para un amor" Foto: Sara Facio)




29 de octubre de 2012

Sara Gallardo

Presentación de SARA FACIO, libro antológico 

de la gran fotógrafa argentina 




El pasado sábado 27 de Octubre, en el marco del Buenos Photo, se llevó a cabo en el Auditorio del Centro Cultural Recoleta, la presentación de SARA FACIO, el libro antológico de la gran fotógrafa argentina. Este libro que presenta Ediciones Larivière refleja todos los aspectos de su obra y de su biografía personal y profesional, además de incluir fotografías, algunas de ellas hasta hoy inéditas. 

(Más imágenes del evento en la página "Exposiciones")


28 de octubre de 2012


ANTOLOGIA DE SARA FACIO: fotos de nuestra vida



Aparece el entierro de Perón, artistas, escritores y la Ciudad.
POR JULIETA ROFFO (Para Clarín. 27-10-12)

Alguien vio demasiado. Alguien miró durante 45 años. Fue Sara Facio, una de las fotógrafas más importantes de la Argentina. “Una institución viviente” en palabras de su colega Ataúlfo Pérez Aznar.

Hoy a las 17.30, en el Centro Cultural Recoleta y en el marco del Buenos Aires Photo, Pérez Aznar, el crítico de arte Rodrigo Alonso, y la propia artista presentarán Sara Facio , de Ediciones Larivière. Se trata de la primera antología de la fotógrafa nacida en 1932, que surgió por idea de Pérez Aznar: “Facio es la persona que más se merece un libro antológico por su constante aporte a la reflexión de la fotografía argentina”, escribe en el prólogo.

(La nota completa en la página: Entrevistas - Notas)


Sara Facio. Autorretrato



Actos de Fe en Guatemala

María Elena

Pablo y Matilde

Magdalena Ruiz Guiñazú

Astor Piazzolla

De la serie Por amor al arte

27 de octubre de 2012



Creo que fue Leonardo el que afirmó que a los cincuenta años cada uno tiene la cara que se merece. Sobre ella han ido –lenta pero inexorablemente- dejando sus huellas los sentimientos y las pasiones, los afectos y los rencores, la fe, la ilusión, los desencantos, las muertes que vivimos o presentimos, los otoños que nos entristecieron o desalentaron, los amores que nos hechizaron, los fantasmas que nos visitaron (de muertos en los sueños, de personajes que nos arrastran, y también los enmascarados de nuestras propias ficciones, que al mismo tiempo nos expresan y traicionan). Esos ojos que revelan con sus lágrimas las tristezas, esos párpados que se cierran por sueño o por pudor o por astucia, esos labios que se aprietan por empecinamiento o por despiedad, esas cejas que se contraen por inquietud o por extrañeza o que se levantan por interrogación o duda, esas venas que se hinchan por rabia o sensualidad, van delineando arruga tras arruga el diseño que finalmente el alma imprime sobre esa carne sutil y maleable de nuestro rostro. Revelándose así según esa fatalidad del alma, que sólo puede existir encarnada y manifestándose a través de esa materia que es su prisión y a la vez su única posibilidad de existencia.
Sí, ahí lo tienen: con cruel y delicada exactitud, en estos retratos está, como un condenado entre rejas, mi propio espíritu: el rostro con que observo el Universo.

Ernesto Sábato




Colonia (Photokina) Alemania




‎"Antes mostró bocetos y una maqueta de cartón de la casa que se construiría 
para "jóvenes poetas de todo el mundo. 
Vendrán aquí a pasar unos meses escribiendo junto al mar".

Sara Facio



Buenos Aires Buenos Aires



Julio Cortázar y su esposa observando el boceto 

de lo que sería el Libro Buenos Aires Buenos Aires






Amigos, hoy es el gran día!!!!! 

Esperamos contar con ustedes para acompañar a Sara
 en este especial acontecimiento. 

Los esperamos!!!!

(Auditorio del Centro Cultural Recoleta) 
Junín 1930 - Ciudad de Buenos Aires



26 de octubre de 2012


Autorretrato en Salamanca

Pablo Neruda leyendo un ejemplar del libro Buenos Aires Buenos Aires

Sergio Renán y José Slavin.
Filmación Los Siete Locos. 1972. Leopoldo Torre Nilsson.
De la serie "Escenarios"

María Elena Walsh

Iris Scaccheri


EDUARDO MALLEA

"Un señor ceremonioso. Seducía su manera de hablar, de sonreir, de incorporarse para saludar. Me dijo con firmeza pero sin maldad: "puede arrepentirse de tratar con escritores que admira. El hombre (o la mujer) no siempre están a la altura de la obra. Se va a llevar sorpresas desagradables". Las tomas las hice en 1969 en su casa, un imponente edificio en la calle Cerrito.
Me sorprendió la inmensa biblioteca., nunca había visto una tan enorme en una casa particular..."

Sara Facio





25 de octubre de 2012


Felix Luna

Actos de Fe en Guatemala


"Julio nos había invitado a cenar con Gabriel García Márquez y Mercedes, su mujer, a su nueva casa. 
Se había mudado a lo de Ugne Karvelis, a pasos del Sena. 
Antes de que llegáramos Ugne les había mostrado el libro Geografía de Pablo Neruda, que no conocían y luego comentamos largamente el Premio Nobel que le habían otorgado a Neruda.
 Gabo estaba muy entusiasmado con el libro e insistía: Has hecho un libro de Buenos Aires con Julio, éste, maravilloso, de Isla Negra con Neruda,
 ¡Tienes que venir a Cartagena y hacer un libro conmigo!
Cuando ganes el Premio Nobel, dije bromeando. 
Entonces, nunca -contestó decepcionado.- Lo tomó como una negativa. Hoy sabemos que se equivocó" 

Sara Facio


María Cristina Orive y Gabriel García Márquez



‎"Mi casa tiene mar y tierra, 
mi mujer tiene ojos grandes 
color de avellana silvestre" 

Pablo Neruda





Allá atrás, Pedro Páramo, sentado en su equipal, miró el cortejo que se iba hacia el pueblo. Sintió que su mano izquierda, al querer levantarse, caía muerta sobre sus rodillas; pero no hizo caso de eso. Estaba acostumbrado a ver morir cada día alguno de sus pedazos. Vio cómo se sacudía el paraíso dejando caer sus hojas: “Todos escogen el mismo camino. Todos se van”. Después volvió al lugar donde había dejado sus pensamientos. 
Susana -dijo. Luego cerró los ojos-. Yo te pedí que regresaras. . . “. . . Había una luna grande en medio del mundo. Se me perdían los ojos mirándote. Los rayos de la luna filtrándose sobre tu cara. No me cansaba de ver esa aparición que eras tú. Suave, restregada de luna, tu boca abullonada, humedecida, irisada de estrellas; tu cuerpo transparentándose en el agua de la noche. Susana. Susana San Juan.”
Quiso levantar su mano para aclarar la imagen: pero sus piernas lo retuvieron como si fuera de piedra. Quiso levantar la ot
ra mano y fue cayendo despacio, de lado, hasta quedar apoyada en el suelo como una muleta deteniendo su hombro deshuesado.
“Ésta es mi muerte”, dijo.

El sol se fue volteando sobre las cosas y les devolvió su forma. La tierra en ruinas estaba frente a él, vacía. El calor caldeaba su cuerpo. Sus ojos apenas se movían; saltaba de un recuerdo a otro desdibujando el presente. De pronto su corazón se detenía y parecía como si también se detuviera el tiempo y el aire de la vida.
“Con tal de que no sea una nueva noche”, pensaba él.

Porque tenía miedo de las noches que le llenaban de fantasmas la oscuridad. De encerrarse con sus fantasmas. De eso tenía miedo.“Sé que dentro de pocas horas vendrá Abundio con sus manos ensangrentadas a pedirme la ayuda que le negué. Y yo no tendré manos para taparme los ojos y no verlo. Tendré que oírlo; hasta que su voz se apague con el día, hasta que se le muera su voz.”
Sintió que unas manos le tocaban los hombros y enderezó el cuerpo, endureciéndolo.
-Soy yo, don Pedro -dijo Damiana-. ¿No quiere que le traiga su almuerzo?
Pedro Páramo respondió:
-Voy para allá. Ya voy.
Se apoyó en los brazos de Damiana Cisneros e hizo intento de caminar. Después de unos cuantos pasos cayó, suplicando por dentro; pero sin decir una sola palabra. Dio un golpe seco contra la tierra y se fue desmoronando como si fuera un montón de piedras.

Juan Rulfo








ALBERTO GIRRI

"Lo conocía de siempre. Era parte del paisaje de Buenos Aires. En cafés de Retiro o Plaza San Martín, en galerías de arte caminando por Florida, en el diario La Nación. 
Su figura elegante era inconfundible en el barrio. Eramos vecinos de la calle Viamonte y era un buen vecino. Todos lo saludaban con simpatía, desde el carnicero que tenía su mostrador sobre la vereda a los escritores más prestigiosos que iban a la Editorial Sur. Tomé esas primeras fotos en 1969 en su casa. Un departamento lúgubre, sombrío, antiguo y con algo de casa de solterón. Preferí no agregar ninguna luz y hacer las tomas con ese clima".

Sara Facio



Alberto Girri

24 de octubre de 2012



Fernando Vidal Buzzi, Director de Editorial Sudamericana me dio a leer Cien años de Soledad antes de que saliera a la venta. Lo devoré en una tarde-noche y me fascinó. Para la presentación del libro el escritor vendría a Buenos Aires y pedí tomarle fotos. Llegó a mi estudio con Mercedes, su mujer, que también participó de las tomas. Parecía un joven humilde y tímido. Algo temeroso y deslumbrado por la Ciudad. No podía creer que la gente común -el portero del hotel, el mozo del bar leyeran a Cortázar o hablaran de Borges con tal naturalidad, como si se tratara de viejos conocidos. ¡Cómo recibiría Buenos Aires a García Márquez si hoy volviera! 

Sara Facio


Gabriel García Márquez

VIDALITA

Pobre de mí
que en esta tierra nací.

Sin poder alzar cabeza
cansada de pisar muertos
aquí estoy como la tormenta,
envejeciendo.

Cargada con mi cruz 
y noticieros.

“Tenemos todos los climas
y ningún problema serio”
y cuando el río suena, olor a encierro.

Y bueno.
El llanto de Girondo
como acompañamiento
en la fila de los bufones
nos compadezco.

Pobre de mí
que en esta tierra nací
y en otra no sé vivir.
María Elena Walsh

Sara Facio y Pablo Neruda en Isla Negra



"Señora Sara del C. Facio:

Me da usted un placer al decirme que le gustaron mis Testimonios. 
El 7 de abril era el cumpleaños de Gabriela Mistral, y es el mío. Lea a Gabriela. 
Eramos muy amigas y tengo apuntes sobre ella y cartas de ella que espero publicar. 
Gabriela era una mujer muy fuera de lo corriente, no solo por su talento. 
He perdido mucho al perder su cariño.
Otra vez gracias. 

Victoria Ocampo"



Victoria Ocampo y Grabriela Mistral




‎"La poesía debe cargarse de sustancia universal, de pasiones y cosas. 
Eso quiero hacer yo: una poesía poética" 

Pablo Neruda





23 de octubre de 2012

Norma Aleandro





Estoy satisfecho de haber vivido lo que he vivido; 
solo deploro lo que, parafraseando a Mallarmé, 
diría: “Les transparent glaciers des vols qui n’ont pas fue”. 
(Lo que pude hacer y no hice – Acaso por cobardía)

Alejo Carpentier





Identidad 

En el patio un pájaro pía,
como el centavo en su alcancía.
Un poco de aire su plumaje
se desvanece en un viraje.

Tal vez no hay pájaro ni soy
ese del patio en donde estoy.

Octavio Paz




Dr. Luis Federico Leloir
(Premio Nobel de Química 1970)

Sara Facio y Pablo Neruda en Buenos Aires

Verano en Punta del Este

22 de octubre de 2012



HOMENAJE A MARIA ELENA WALSH EN LA CASA DE DOÑA DISPARATE

No te pierdas las fotos de la exposición en Villa Ocampo, en nuestra página "Exposiciones"







Una foto para el recuerdo. Diplomas Konex al mérito. Artes Visuales. Año 1982. 

De izquierda a derecha: Ulyses Petit de Murat (Pte. Gran Jurado), Dr. Luis Ovsejevich (Pte. Fundación Konex), Frans Van Riel (Jurado), Horacio Cóppola, Anatole Saderman, Sara Facio y Alicia D'Amico, Annemarie Heinrich, Grete Stern.