1 de enero de 2013


"...Así el familiar ha llegado hasta otra esquina y despacio, con el tiempo del cigarrillo porteño que dura largo entre los labios, va entendiendo la razón de su extrañeza. Ahora sabe, por más viejo y distante, que no amó a la gente de la ciudad como la aman estas muchachas, él no vivió un Buenos Aires de barra o de partido, de club o de noviazgo, un Buenos Aires caminado o escupido y entrañado, él no se acercó al canillita con algo más que la moneda y la orden, a la mujer con algo más que el deseo y la demanda. Tuvo que irse, tuvo que reconciliarse con el prójimo en horas de amargas querellas, hospitales y pasiones, tuvo que participar de ese misterioso tráfico de la sangre que huye de las venas del uno para correr en las del otro, en las de todos los otros;  en lo más extremo de la paradoja tuvo que viajar una vez más hasta las islas para comprender que no man is an island , y solo entonces de verdad desgarrado y reunido en un contacto que lo razonable no podría comprender, empezó a vivir más cerca de la vida."

Julio Cortázar
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires)



No hay comentarios: