5 de marzo de 2013






¿Qué circunstancias han mediado para que lo bello se discuta como razón suficiente del arte? Hubo un tiempo en que la belleza procuraba “un conocimiento con deleite”, y ello fue cuando el hombre sabía remontarse, por la belleza creada y mortal, a la belleza del Creador, infinita y eterna. Olvidado ese camino, la belleza se redujo a proporcionar “un deleite sin conocimiento”; y no fue la última etapa de su desprestigio, porque tocamos ya los días en que lo bello ni hace conocer ni deleita. No es extraño entonces que se le busque al arte otra razón suficiente, al gusto del siglo. El pragmatismo actual, que trata de hallarle a todo una finalidad inmediata y visible, postulará que el arte debe servir a los ideales de la época (…).

Y no es que el arte se resista, por naturaleza, a toda servidumbre. Por el contrario, en sus tiempos mejores lo vemos entregado a la religión y a la metafísica, para servir, ya en la adoración, ya en la inteligencia de los principios eternos; y vemos que tal servidumbre, lejos de menoscabar su belleza, la magnifica y exalta, por su dedicación a los principios de los cuales toda belleza procede. 

Así el arte, sirviendo a lo que le es superior en jerarquía espiritual, es esclavo y libre al mismo tiempo; y es doblemente libre, porque el salario de su esclavitud es una confirmación y un crecimiento de su belleza, es la razón que le da ser y autonomía de ser, y esa razón es el principio de su libertad.

Es que lo superior en jerarquía posee las razones y virtudes de lo inferior, y las posee con mayor universalidad y excelencia. Por eso el arte no pierde su dignidad, sino que la engrandece, sirviendo a lo que le es superior en orden espiritual. El verdadero peligro está en destruir la jerarquía poniendo lo superior al servicio de lo inferior; porque la jerarquía es el principio del orden y romperla es entregarlo todo a la disolución y a la muerte.

Leopoldo Marechal
(Fragmento de "Legalidad e ilegalidad en la crítica del arte)
Foto: Museo Guggenheim, Nueva York.

No hay comentarios: