10 de abril de 2013


En un nuevo aniversario de su nacimiento, recordamos al Dr. Bernardo Houssay. (Premio Nobel de Medicina, 1947)

"En los trabajos que he realizado me han ayudado siempre mis aptitudes naturales. Tuve siempre muy buena memoria, como mi padre y varios de mis hermanos. Tenía rapidez en el pensamiento y en la acción. Tuve siempre buena salud, a pesar de que era delgado y algunos me consideran por ello débil, pero, en la práctica, era extremadamente resistente para muchos trabajos físicos o mentales. Siempre laborioso, encontré gran placer en el trabajo. Desde pequeño fui educando la tenacidad y venciendo una cierta timidez inicial y, en general, los obstáculos, aunque graves, no me desaniman, por el contrario me estimulan especialmente si son muy serios. 

Aunque a veces he tenido disconformidad o desalientos transitorios, han sido mas bien verbales, y no me han impedido nunca seguir trabajando. En realidad resultaban de una disconformidad de lo mucho que aspiraba para mi país y lo mucho que quería hacer, comparándolo con los resultados muy inferiores que obtenía.

Me acostumbré a un razonamiento lógico, objetivo, que algunos consideraban frío o poco sensible al sentimentalismo.

Las necesidades del trabajo múltiple y quizá un defecto natural me llevaron un poco a la dispersión de actividad, pero en cualquier momento podía concentrarme tenazmente en un asunto determinado, lo cual ha sido extremadamente útil para mis trabajos. Lo único que siento es no haber podido concentrarme más en muchísimos casos.

Tengo un extremado respeto a la justicia y a los derechos ajenos. Llegué a todas las posiciones sin haber recurrido jamás a ninguna influencia o recomendación y eso mismo aplico a los demás con quienes tengo contacto. Esto me ha dado cierta reputación de severidad para mí mismo y para con los demás, pero tengo la seguridad de que ayudo con mucho placer y entusiasmo a los que lo merecen y en cambio no soy blando con los que no lo merecen.

Siempre he sentido un profundo entusiasmo cuando veía disciplina y vocación. Tuve aptitud de despertar interés a mis colaboradores. Una de las mayores satisfacciones que he tenido es la calidad de mis discípulos que trabajan full-time y que dan ejemplo de amor a la ciencia y de abnegación, desinterés pecuniario, esfuerzo casi ilimitado. Además, ayudan a los demás por amor a la ciencia sin preocuparse de que su nombre figure o no en los trabajos.

Siempre tuve mucho respeto por los demás y no consideraba a nadie inferior. Las múltiples dificultades y experiencias me han hecho un poco desconfiado, de lo cual no me arrepiento.

Las verdaderas causas que me han impulsado a trabajar han sido una necesidad espiritual de satisfacer mi curiosidad científica, un deseo vehemente de ver adelantar a mi país para que algún día pudiera estar a nivel de las primeras naciones del mundo, y la convicción firme de la utilidad y justicia de la labor científica.

Siempre he creído que el trabajo intenso y ordenado, un elevado idealismo, una ambición sana, un espíritu de colaboración y cooperación y una conducta y ética firmes son las bases del progreso y de la fuerza de las naciones. "

Bernardo Houssay



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