25 de agosto de 2013




"Con ese azar que tiene la belleza y la nada, bajo una lava de muertos con ojos vendados y muñecas sangrantes le ponía un poema en los labios, que él ya no supo si dijo, pero que Mario si oyó cuando el poeta abrió la ventana y el viento desguarneció las penumbras:
Yo vuelvo al mar envuelto por el cielo el silencio entre una y otra ola establece un suspenso peligroso: muere la vida, se aquieta la sangre hasta que rompe el nuevo movimiento y resuena la voz del infinito
Mario lo abrazó desde atrás, y levantando las manos para cubrirle las pupilas alucinadas, le dijo:
-No se muera, poeta."

Antonio Skármeta
(Fragmento de "El cartero de Neruda")










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