12 de septiembre de 2013



“Nadie puede culparle. Vosotros no lo entendéis. Willy era un viajante, y para un viajante la vida no tiene fondo. Es un hombre que no pone tuercas en los tornillos, que no te informa sobre las leyes ni te receta medicinas. Es un hombre que va solo por la vida, sin más recursos que una sonrisa y unos zapatos bien limpios. Y cuando empieza a fallar la reacción a sus sonrisas..., sobreviene un terremoto. Entonces le aparecen un par de manchas en el sombrero, y está acabado. Nadie puede culpar a ese hombre. Un viajante tiene que soñar, muchacho. Es un gaje del oficio.”


Arthur Miller
(Fragmento de "La muerte de un viajante")











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