26 de agosto de 2016




Julio querido, por siempre en nuestro recuerdo.

No me des tregua

No me des tregua, no me perdones nunca.

Hostígame en la sangre,

que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil,
no seas caricia ni guante;
tálame como un sílex, desespérame.


Julio cortázar